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Área Silvestre / iStockPhoto

18 de mayo, 2017. Tierra / Un Regalo de la Naturaleza

Las Últimas Áreas Silvestres del Mundo

Gerardo Ceballos, Ph.D, Nigel J.Collar, Dr. Tracy Farrel, Barbara Goettsch, Vance Martin, Roderic Mast, Jeffrey A. McNeely, Cristina Goetsch Mittermeier, Russell A. Mittermeier, Fabian Oberfeld, Trevor Sandwith, Dr. Jane Smart, Dr. Richard Sneider, Gregory S. Stone & Michael P. Totten

Se denomina área silvestre a aquellos lugares de la Tierra que no han sido modificados significativamente por actividades humanas.  Los principales criterios utilizados para definir estas áreas son: tamaño mínimo de 10,000 km2 – o un millón de hectáreas –  y una densidad de población humana menor a 5 personas por km2. Sin embargo, también se le presta especial atención a aquellas extensiones con menos de 1 persona por km2, pues estos son los lugares más intactos del planeta.

Otro elemento importante del área silvestre, aunque no es un criterio en sí mismo, es la presencia continua de lo que se llama ensambles faunísticos intactos de grandes mamíferos y pájaros, especialmente de una amplia gama de grandes depredadores (como los grandes felinos, osos, etc.), grandes rapaces como águilas, grandes herbívoros, grandes primates frugívoros y otras especies clave que son los primeros en desaparecer ante la presión humana.

Utilizando este criterio se obtuvieron 37 áreas que califican para el estatus de área silvestre (81 millones de km2 ó 54.2% de la superficie terrestre del Planeta), de las cuales sólo 19 tienen esa excepcional baja densidad poblacional humana de menos de 1 persona por km2 (57 millones de km2 ó 38.5% de la superficie terrestre del mundo, equivalente a seis de los países más grandes: Rusia, Canadá, China, Estados Unidos, Brasil y Australia juntos, pero que sólo tiene el 0.7% de la población humana del mundo).

Ejemplos de estas áreas son: la Amazonia, la selva tropical más grande de la Tierra; la Selva del Congo en el África Central, que son la segunda región de bosque tropical más grande; la Isla de Nueva Guinea en su totalidad, que es la segunda isla más grande en el mundo y que presenta lo que queda de las mayores extensiones de selva húmeda de la región Asia-Pacífico; los bosques MiomboMopane y las Sabanas de Sudáfrica, que albergan a gran parte de lo que resta de la megafauna del Pleistoceno, y los Desiertos de Norteamérica, en la zona fronteriza México-Estados Unidos, por mucho la región desértica remanente más rica del mundo.

La conservación de la gran mayoría de las áreas silvestres que quedan es vital para nuestro bienestar futuro y debe ser un componente fundamental de cualquier iniciativa de desarrollo sustentable y de la gestión del Planeta Tierra para las generaciones futuras.

 

Este texto es un extracto tomado del libro UN REGALO DE LA NATURALEZA (2012) de la serie de Libros de Conservación de CEMEX

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Un Regalo de la Naturaleza

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