Imagen destacada

Marisma / Istockphoto

18 de junio, 2020. Vida / Soluciones de la Naturaleza al Cambio Climático

Alternativas de Solución al Cambio Climático – Marismas Salobres

Cyril F. Kormos, Shyla Raghav, Carlos Manuel Rodríguez, Russell A. Mittermeier, Brendan Mackey, Wes Sechrest

Los marismas salobres son lugares donde el agua dulce entra en contacto con los hábitats marinos, y se localizan a lo largo de las costas en todos los continentes, excepto la Antártica.

La ubicación costera singular que tienen las marismas les permite proporcionar muchos beneficios, como mejorar la calidad del agua de las costas, y servir de hábitat para una biodiversidad única que incluye cangrejos, camarones, peces, y miles de aves migratorias. Al combinar las extensas áreas con la frondosa vegetación y los suelos fangosos, los marismas pueden reducir el impacto de las olas y las tormentas, protegiendo a las costas de la erosión y las inundaciones, y, por lo tanto, a los habitantes de las regiones costeras.

Su vegetación continuamente absorbe el carbono del dióxido de carbono a través del proceso natural de la fotosíntesis, y lo almacena en las hojas, tallos, y raíces. La combinación de la fotosíntesis de las plantas, y la constante captura y almacenamiento de carbono en el suelo, hace que los marismas sean unos de los ecosistemas más eficientes para secuestrar carbono, reteniendo hasta 2.2 toneladas de carbono por hectárea al año.

Cuando se degradan o destruyen, los marismas pueden liberar hacia la atmósfera todo el carbono que tenían almacenado en sus plantas y suelo, contribuyendo así al cambio climático.

Las comunidades están empezado a comprender el valor fundamental de los marismas, y están aumentando la protección y restauración de estas zonas costeras. En la bahía de San Francisco, al norte de California, se han restaurado los marismas para reducir el impacto de las inundaciones en las comunidades; y para proporcionar una línea de defensa contra el aumento en el nivel del mar. De manera similar, en el Mar de Wadden, declarado como patrimonio de la humanidad en Europa por la UNESCO, los marismas están aumentando a un ritmo de 200 hectáreas al año debido a su estatus de protección.

 

Este texto es un extracto tomado del libro “Soluciones de la Naturaleza al Cambio Climático” (2019) de la serie de libros Naturaleza de CEMEX